En la historia de Estados Unidos hay una mancha que tardará siglos en poder limpiarse. Como recordaba hace unos días el ministro de Exteriores, Josep Borrell, durante los primeros años de esta nación los colonos europeos invadieron el territorio de las tribus nativas que se encontraban en el continente, llegando a matar a cuatro de sus integrantes. Para que no queden en el olvido, a continuación mostramos a esas cuatro víctimas de uno de los genocidios más célebres de la historia.

Pluma Escondida fue asesinado en el año 1785 mientras escuchaba la primera versión del himno de Estados Unidos.

Por su torpe manera de coger el arma, no sorprende que los primeros estadounidenses no tuvieran problemas para matar al jefe de los dakotas Chepa Creciente.

Según los historiadores, Osa Tumbada iba por las llanuras provocando, así que los colonos no tuvieron otra opción que violarla y matarla. Por suerte fue un caso muy aislado y puntual.

Con este guerrero siux llamado Camisa a Cuadros todavía hay polémica a día de hoy porque, aunque muchos dicen que fue asesinado, otros defienden que murió atropellado, por lo que el número de víctimas del genocidio bajaría a tres.