El curso político empieza caldeado. En contra de lo que pudiera pensarse, el primer gran rifirrafe lo han protagonizado Pedro Sánchez y Albert Rivera, después de que éste último inquiriera al presidente del Gobierno por su tesis académica, que no está accesible para el público. Un debate tenso en el que los diputados de Ciudadanos denuncian que Sánchez los ha amenazado con estas palabras: “Os vais a enterar”. Y, efectivamente, así ha sido, pues luego el presidente ha prometido hacer pública su tesis doctoral si Rivera accedía a someterse a un test de drogas.

“Le veo muy nervioso, señor Rivera, entiendo que no se siente cómodo con mi propuesta”, ha comentado el presidente mientras las filas “naranjas” protestaban por las maneras y las formas empleadas por el líder socialista.

Finalmente, Rivera ha retomado la pregunta parlamentaria que había registrado anteriormente sobre el cumplimiento de la Constitución en Cataluña.

“Tampoco me la hubiera leído”, ha sentenciado el catalán visiblemente frustrado.