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La industria del porno busca nuevas metáforas para la vagina

"SE NOS ACABAN LAS PALABRAS PARA HABLAR DEL COÑO", DICEN LOS EXPERTOS

Steve Hirsch fotografiado por Isaac Hernández.
Steve Hirsch, presidente de Vivid Entertainment, ha declarado en nombre de toda la industria del porno que «se nos están acabando las palabras para hablar del coño». Según Hirsch, este hecho evidencia que «nuestro lenguaje se está agotando, se está volviendo monótono y previsible, y esto no nos ayuda en absoluto en un contexto en el que Internet cuestiona nuestro modelo de negocio».

Su advertencia ha causado revuelo en el sector de la pornografía y son muchos los profesionales que corroboran la constante repetición de metáforas para aludir a los genitales femeninos. «¿Cuántas veces nos hemos referido al coño como conejo, chocho, potorro, vulva, almeja, chirri, chumino o panocha? Son palabras más usadas que las vaginas de nuestras propias actrices. Y es de suponer que tarde o temprano ocurrirá lo mismo con el pene», insiste Hirsch. Para fomentar una renovación en la narrativa del porno y «aplicar una inyección de competitividad para penetrar en nuevos mercados», el productor pide ayuda a filólogos, poetas y gente de letras en general.

«Desde el segundo Wittgenstein sabemos que no basta con introducir un término nuevo en un contexto lingüístico para que éste engrose automáticamente la lista de palabras del diccionario. Es fundamental que las nuevas palabras que creemos para referirnos al coño acaben formando parte del imaginario lingüístico y sean, en definitiva, conocidas, compartidas y empleadas por los usuarios competentes del lenguaje. Si sólo las conoce quien las ha creado, nadie las usará y se caerá en el onanismo terminológico», apunta Robert Ming, catedrático de Filología de la Universidad de Nueva York. «Me da igual el onanismo y me da igual Wittgenstein, yo sólo quiero que me digan cuánto tiempo les llevará y que se pongan a ello cuanto antes, joder» exclama, impaciente, Steve Hirsch.

En numerosos foros de Internet se han abierto temas de discusión con el objetivo de hallar nuevas metáforas para la vagina. En España, el poeta Agustín Fernández Mallo, que ya se había percatado «del desierto metafórico en que se ha convertido el porno a nivel mundial», propone instaurar la palabra «fuagrás» como sinónimo del coño. «Ya la usé en una de mis novelas y sé que muchos de mis lectores la han adoptado. Por eso creo que será más fácil que se estandarice. De todos modos, hay que buscar muchas más. Debería haber tantos sinónimos de la palabra ‘coño’ como coños hay en el mundo».