El Observatorio de la Infancia ha difundido esta mañana los resultados de un estudio sobre los sueños y las expectativas de los niños en España. Entre los numerosos datos que arroja el informe, destaca la constatación de que las niñas españolas, en su mayoría, estarían dispuestas a todo para obtener un pony de color rosa, incluyendo el hecho de vender su propio cuerpo al mejor postor.

“Hace diez años, el mayor acto de transgresión para un niño era tragarse cacao en polvo y estornudar. Hoy en día los críos ya lo han visto todo y harían lo que hiciera falta para vivir nuevas experiencias” explica Laura Iglesias, psicóloga infantil. Tanto es así que, al encuestar a niñas de entre 1 y 4 años, casi todas han respondido afirmativamente a la pregunta “¿Estarías dispuesta a ser cosificada como mujer si te regalaran un caballito muy bonito de color rosa?”. Al mostrarles la fotografía del pony en cuestión, muchas también se han mostrado partidarias de bombardear Palestina.

Según el Observatorio de la Infancia, el consumismo ha sustituido a las viejas ideologías también en el ámbito infantil. Esto se ha puesto en evidencia especialmente entre los varones menores de 5 años, que anteponen la Nintendo DS a los principios de la Ilustración. “Tú le pides a un niño que te hable de los Derechos Humanos, o de los primeros cafés parisinos de los años 50, y su reacción será fría y distante. Pero háblale de High School Musical y verás qué entusiasmo”, insiste Laura Iglesias. Para reconducir la situación, la psicóloga propone “una educación capaz de convencer a los críos de que un derecho humano es más bonito que un pony”.

No es la primera vez que un sondeo arroja datos polémicos sobre la infancia. En 1998, Esquerra Republicana de Catalunya publicó un informe según el cual los niños catalanes preferían la independencia a la pérdida de su propia lengua.