La sentencia permitiría un remake de Forrest Gump y nuevas quejas de Yoko Ono.
El Tribunal Internacional de la Haya acaba de hacer pública la que con toda seguridad será la sentencia más polémica de su historia. La guerra de Vietnam, que enfrentó a los Estados Unidos y a Vietnam del Norte entre principios de los años sesenta hasta la retirada norteamericana en 1973, deberá repetirse por un error de forma. En una escueta sentencia de tan sólo un folio y medio, el tribunal considera probado que “la guerra se realizó sin las debidas garantías jurídicas”, con lo que “en un plazo no superior a doce meses, los que fueron bandos en litigio deberán volver a sus posiciones iniciales en Indochina con la intención de reproducir nuevamente, y con la mayor exactitud posible, aquel conflicto bélico”.

La sentencia ha sorprendido a la Administración de Obama, inmersa actualmente en una durísima campaña militar en Afganistán. La secretaria de Estado, Hillary Clinton, ha evitado posicionarse en contra de la alta institución internacional, si bien ha reconocido que “una nueva oportunidad en Vietnam nos permitiría evitar errores del pasado”.

Mientras tanto, en la famosa oficina de reclutamiento de Times Square, en pleno centro de Nueva York, ya se han empezado a congregar cientos de veteranos barrigones impacientes por revivir sus años de juventud regresando al Vietnam. “Tan sólo me queda una pierna, así que me importa una mierda si vuelvo a pisar otra mina. Ya sé lo que es eso y tampoco es tanto. Oyes ‘bum’ y algo te tumba, te atonta y te despeina”.

En Hanoi, la capital vietnamita, la noticia de la posible repetición de una guerra que causó la muerte de más de tres millones de vietnamitas ha causado consternación. Aún así, un consorcio formado por algunas multinacionales asiáticas ha empezado a estudiar el potencial turístico de una nueva guerra de Vietnam. Huo Sin Tung, representante del consorcio, asegura que “Hollywood convirtió nuestra guerra en una de las más famosas. Esta vez queremos que los chicos americanos no vengan solos, queremos que vengan con sus mujeres, con sus hijos, para que la guerra sea para ellos lo que ya fue para nosotros: un espectáculo familiar”.