Un equipo de investigación de la Universidad de Zaragoza halló el pasado mes de abril un ancestro del ser humano. Se trata de un homínido llamado Ramón que vive en el campo de Cariñena. No se sabe muy bien cuál es su estilo de vida, aunque se han encontrado numerosos restos de patatas bravas junto con vasos de cartón desechables. Como todos los homínidos, se sostiene erguido sobre sus propios pies y tiene dos dedos pulgares que le permiten manipular objetos como el arco y los interruptores.

El equipo, coordinado por Francisco Burriel, vive con Ramón en su hábitat desde hace tres meses. En este tiempo los expertos han podido constatar que se trata de un individuo sociable aunque solitario. Ha rechazado algunas de las comodidades del ser humano, como las pantuflas, pero se ha mostrado receptivo hacia las mujeres, en especial hacia una joven estudiante que ha quedado embarazada.

Burriel le ha enseñado a hablar, aunque lo único que Ramón ha aprendido a decir es “socialismo”, lo cual ha sido criticado por la presidenta del Partido Popular de Aragón, Luisa Fernanda Rudi. “Ramón es socialista, yo esto no lo puedo cambiar”, se defiende Burriel, que añade que “también le enseñamos a decir PP pero no le salía de la risa que le daba”.

En estos tres meses, algunas publicaciones científicas como “Nature” y “Human ancestors of Aragon” se han hecho eco de la importancia del hallazgo y, si bien están de acuerdo en que aún es pronto para sacar conclusiones, coinciden en que Ramón “es un tio cojonudo y muy sanote”.