
Demetrio Soto entró ayer en el baño de un bar de carretera cercano a Sant Just Desvern (Barcelona) y, al salir, advirtió a los responsables del establecimiento que habÃa dejado el inodoro en una situación comprometida que desaconsejaba su uso “al menos hasta dentro de un tiempo, quizá para las Fiestas del Pilar”. Incrédulo, Julio Pazos, encargado del bar, entró en el lavabo y definió lo que habÃa visto como “una especie de Mordor”. Esta mañana el baño ha sido declarado zona catastrófica por parte del Gobierno y Pazos se ha sometido a un tratamiento de estrés postraumático.