Cientos de funcionarios disfrutarán de sus vacaciones en campos de trabajo

El pequeño pueblo de Malaspiedras, en Aragón, recibe con los brazos abiertos cada verano a miles de voluntarios que deciden pasar allà sus vacaciones mientras contribuyen a reconstruir el pueblo y ayudan en las tareas de siembra y otros trabajos de campo. “Es una manera de desconectar y romper con la rutina, cambiar de aires, hacer algo que no haces el resto del año. Trabajar. Y sentirte también en comunión con la tierra, sabiendo que estás haciendo algo útil… Son unas vacaciones atÃpicas para muchos pero reconfortantes. Se lo recomiendo a todo el mundo”, dice un funcionario del Ministerio de la Vivienda. Sigue leyendo…



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