Un bebé con chupa de cuero se enfrenta al dueño de su guardería
Cuando Jaime entró ayer sobre las nueve y media en la guardería “El drac xic” de Barcelona, de la que es director desde hace seis años, no se imaginaba que el extraño intercambio de miradas que había mantenido con un bebé días atrás le iba a pasar factura a lo largo de la jornada. “Primero me lo encontré en mi despacho, sentado en mi silla. Y cuando entré él salió sonriendo y con paso chulesco. Luego se tropezó y lloró un poco, pero cuando se lo llevaban en brazos me miró una vez más muy serio”, explica el director. Según su testimonio, la actitud del bebé parecía querer decir “soy un solitario, sigo mis propias reglas y tú no mandas” o “no puedo ajustar la dirección del viento pero sí ajustar las velas para llegar a mi destino”. Sigue leyendo…

Pilar García, santanderina de 41 años, llamó ayer a la Policía Nacional tras volver a casa del trabajo y encontrar en el salón a siete mimos de entre 20 y 35 años de edad. Asustada porque los mimos solo se comunicaban con gestos y se movían de forma extraña, García decidió encerrarlos tras una pared de cristal a la espera de que acudieran las autoridades. Su esposo explicó más tarde que había contratado a los mimos para que atendieran a su esposa cuando ésta llegara de la oficina. “Pilar me dijo ayer que quería mimos y que yo no se los daba porque me pasaba el día trabajando. Quedamos en que le daría mimos. Juro que le pareció bien”, declara.


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