Un pueblo de Jaén no representará la crucifixión “porque nos sabe mal”
Como marca la tradición, la Semana Santa de Valmates, en Jaén, se inicia siempre con la representación viviente de la entrada de Cristo en Jerusalén a lomos de un burro. Año tras año, cientos de personas se acercan al pueblo para presenciar la Última Cena de Jesús con los apósteles, el camino hacia el calvario y, finalmente, la crucifixión. Sin embargo, este año será diferente. “Con los tiempos que corren, tratar a Jesús de esa manera no es de recibo. Todas las procesiones las hará sentado y la Última Cena será en el Eusebio, el mejor bar de tapas del pueblo” explica Marcelo Muñiz, alcalde de Valmates. De hecho, el pasado domingo el burro ya fue sustituido por un Masseratti alquilado para la ocasión. Sigue leyendo…



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