
Un sondeo realizado en las inmediaciones del Staples Center, donde se celebrará hoy el funeral del cantante Michael Jackson, ha arrojado un dato inesperado. “Parece que algunos han comprado entradas sin pensar que esto no va a ser un concierto del Rey del Pop, principalmente porque está muerto” advierte Jeremy Norlen, responsable de la encuesta. El porcentaje de espectadores “confundidos” ronda el 30%, cifra más que suficiente para que se produzca algún altercado si el público no queda satisfecho.