
Un semáforo de 400 metros de alto en el centro de Moscú indicará en tiempo real si Putin está o no de buen humor. “La luz verde querrá decir que estoy contento. El ámbar, que estoy tirando a mosqueado por ciertos asuntos. Y el rojo se encenderá cuando esté rabioso. Ya han instalado en mi escritorio tres botones que accionarán las luces, y también las podré ir cambiando desde mi Blackberry” ha explicado el mandatario. La intención del gobierno es que la población “viva en tiempo real el pulso anÃmico no sólo del presidente como persona sino también como figura polÃtica, entendiendo que si él está rabioso es porque Rusia tiene problemas” ha argumentado el portavoz del gobierno.