Una risa tonta se expande hasta llegar a un entierro

Los familiares de Pedro González, fallecido el pasado domingo, no pudieron darle sepultura con la solemnidad que merecÃa. Muchos de los presentes en el entierro no fueron capaces de amagar arrebatos de risa nerviosa durante la celebración del sepelio. Llegó a oÃrse, incluso, alguna carcajada leve. Sin embargo, el origen del jolgorio fue ajeno al acto, al que todos acudieron con pesar. Minutos antes, un incidente en un bar hizo que varias personas empezaran a reÃr estúpidamente sin poder parar. La ola fue desplazándose por la calle, afectando a su paso a varios ciudadanos hasta que llegó a la comitiva del entierro en el cementerio de Les Corts, en Barcelona. Sigue leyendo…

La célebre vaca que rÃe, que lleva riendo desde 1921 por algún motivo desconocido, ha perdido los nervios esta mañana. “De la risa normal pasó a una risa tonta, como histérica, y luego se estampó varios quesitos de los suyos en la cara” explica un trabajador del grupo Bel, propietario de la marca de quesos que exhibe el rostro de la famosa vaca. Dada la avanzada edad del animal, se teme que pueda sufrir demencia senil. “También puede ser que haya probado de una vez el queso que anuncia y se haya dado cuenta de que no hay para tanto”, aventura otro portavoz de la empresa.


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