
Un equipo de historiadores de la Universidad de Princeton ha demostrado que la primera patada en los testÃculos tuvo lugar a finales del siglo XIX en la localidad de Malleza. Según las crónicas que los expertos han recuperado, la patada originaria la propinó Salustiano Posada, un agricultor asturiano que optó por la violencia para resolver un conflicto vecinal. “ExistÃa un pacto tácito entre los hombres: tú no me tocas los testÃculos y yo no te los toco a ti. Don Salustiano rompió esa regla y luego rompió algunos huevos más también”, apunta el historiador Adam Blerd.