
Ayer por la noche, SofÃa y Borja, compañeros de instituto, se encontraban solos ante el televisor cuando, haciendo zapping, dieron con una pelÃcula pornográfica. “Empezamos a verla y la verdad es que no pasamos del primer acto”, reconoce Borja. Ambos se miraron a los ojos y sintieron un impulso irrefrenable que les llevó a practicar el cineforum. “Aunque hay quien lo niega, a todo el mundo le gusta el cine. Está muy claro lo que acabarán haciendo dos cinéfilos como nosotros con una pelÃcula delante. Espontáneamente nos pusimos a debatir sobre si el cine tiene una función social o es puro entretenimiento”, apunta SofÃa.