Un perro investiga la muerte de otro
Hace dos meses, una perra callejera fue hallada muerta en un rincón oscuro del barrio chino de Barcelona. El cuerpo fue recogido por los barrenderos e incinerado sin miramientos junto a otros desperdicios. Nadie le dio más importancia pero, a los dos días, el vagabundo dueño de la perra se personó en una comisaría para denunciar que alguien había matado a “Chispa”. Un agente y un perro acudieron al callejón por mero formalismo, pero en ausencia del cadáver se cerró el caso. Chusquero, el perro policía, ha seguido investigando la muerte en sus ratos libres hasta encontrar un sospechoso. Sigue leyendo…


Lee los contenidos de otras épocas: