oficialmente muerto

leen una presentación que ya tienen impresa

Doce ejecutivos se encierran durante horas ante un monitor de plasma

Ayer por la mañana, doce ejecutivos de una multinacional con sede en Barcelona se encerraron en un cuarto con la intención de discutir los presupuestos de 2011 y el plan estratégico del próximo semestre. Sin embargo, lo que hicieron finalmente fue permanecer en la estancia a oscuras y leer frases mal construidas y con gran abundancia de flechas y gráficos que se mostraban en una enorme pantalla. Pese a que todos tienen una copia del documento que están leyendo, en el momento de escribir este artículo todavía se encuentran en la misma habitación analizando la pantalla de plasma. Sigue leyendo…

SIRVE COMO EXCUSA PARA TRABAJAR A MEDIAS

El suicidio de un empleado alarga tres minutos un descanso laboral

Ayer se vivieron momentos de desorganización y dispersión generalizada en la sucursal madrileña de la multinacional FrancePhone después de que uno de sus empleados se suicidara colgándose del techo con un cable telefónico. El suceso tuvo lugar durante el descanso de las diez de la mañana y sirvió como excusa para que muchos empleados alargaran unos minutos más el receso “mediante la clásica técnica de las lágrimas y los desmayos alrededor del cadáver de un compañero caído”, en palabras de un portavoz de FrancePhone. Sigue leyendo…

Fueron doce minutos angustiosos

Sale a comprar tabaco y vuelve

El pasado martes, Antonia G. denunció la desaparición de su marido Felipe, quien dijo “salir a buscar tabaco” pero que, sin embargo, volvió. “Me comentó que salía a por tabaco. ‘No tengo suelto’, dijo mirándome a los ojos. En ese momento entendí que no volveríamos a verle nunca más. Le dije que se despidiera de su hija antes de salir. Entró en la habitación y, como estaba dormida, le dio un beso. Luego me dijo que me quería y se marchó. Me quedé viendo por la ventana cómo se alejaba lentamente y sin mirar atrás”, explica la mujer. Felipe, que estuvo fuera de casa doce minutos, se encontró a su mujer preparándole un funeral, pues las autoridades le habían declarado oficialmente muerto. “Fue como ver un fantasma”, dice ella. “De hecho, a mi hija le costó abrazarle”. Sigue leyendo…