
Antonio Feijóo, fumador pasivo, falleció ayer tras luchar durante meses contra el cáncer de pulmón de su compañero de oficina, Sergio Saiz, que se negó a acudir a las sesiones de quimioterapia porque se encontraba perfectamente. Saiz lamenta la pérdida de su colega Antonio pero no se siente responsable de su muerte: “Estoy harto de tener que pedir perdón por todo. Encima que hacÃa el esfuerzo de salir a fumar fuera, ahora resulta que lo he matado. La cuestión es hacerse la vÃctima. Resulta que su cáncer en realidad era el mÃo, pero cuando le pedÃas cinco euros tenÃa muy claro de quién era cada cosa”.