
Los jefes de Estado de los paÃses pertenecientes al G-8 se han reunido en la ciudad italiana de l’Aquila para debatir en torno a la coyuntura económica actual. El enclave de la reunión se ha elegido a modo de homenaje a las vÃctimas del terremoto que el pasado mes de abril mató a 299 personas. Entre los escombros, el mandatario italiano Silvio Berlusconi ha encontrado una muñeca vieja que, espontáneamente, ha chutado en dirección a Nicolas Sarkozy, que ha seguido el juego hasta montar una especie de partidillo improvisado.