
Conmovido por la dignidad y la valentÃa con la que el oso pardo se enfrenta diariamente a las tretas y las crueldades de los cazadores rusos, Vladimir Pryshchepa decidió colgar su escopeta y pasarse al bando contrario. “Yo ya vi que últimamente leÃa mucho sobre osos pero pensé que era para conocer mejor al enemigo. Finalmente ha decidido traicionarnos después de cazar juntos durante veinte años y se ha ido con ellos. Pues muy bien, pero que sepa que el dÃa en que se me ponga a tiro no tendré compasión” declara uno de los compañeros de Pryshchepa.