Un agente de Tráfico se suicida atrayendo a los coches hacia él
José Alberto Roboredo, agente de la Guardia Civil de Tráfico, se suicidó ayer en un cruce muy concurrido de Avilés, su ciudad natal, aprovechando la autoridad que su uniforme le otorgaba. “Si hubiera sido un ciudadano normal, de paisano, en la vida hubiese empotrado mi coche contra él. Pero es que se trataba de un Guardia Civil. Y claro, como decÃa ‘ven, ven’, pues yo pensé: ‘allá que voy’”, asegura uno de los catorce conductores implicados en el trágico suceso.



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