
Miguel MartÃn siente que ha fracasado como padre. Su hijo Joel, de nueve años, es conocido entre los suyos como “Joe Panini” y se dedica, según Miguel, al tráfico de influencias y a la extorsión. “Tan pequeño y tan manipulador, quién me lo iba a decir” se lamenta. La madre de la criatura abandonó el hogar familiar “porque no aguantaba la presión. Se ve que ahora está en un programa de protección de testigos y tiene que vivir con un ejecutivo que, por suerte, es más joven y mucho más acaudalado que yo”. Según Miguel, el drama no terminará “hasta que Joel complete ese maldito álbum de cromos. Si es que no sacan otro, claro”.