
La suerte quiso ayer que la periodista Yolanda Sacristán, directora de Vogue España, no sufriera percance alguno tras adentrarse en las profundidades del metro madrileño. Afortunadamente, consiguió regresar a la superficie al cabo de media hora y sólo sufrió el estrés de saberse en peligro. “Fue una temeridad, pero es que no venÃa ni un taxi, la calle Serrano está toda levantada y llevaba unos Jimmy Choo con tacones de 15 centÃmetros”, argumenta Sacristán. La periodista, que nunca antes habÃa utilizado un medio de transporte similar, asegura que no repetirá la experiencia aunque reconoce que ha sido enriquecedor “sentir por mà misma el riesgo de la jungla urbana”.