
El pasado sábado 5 de septiembre el clima era soleado y ventoso en la localidad francesa de Vierville-Sur-Mer, en la costa de NormandÃa. Tan sólo alguno de los últimos turistas de la temporada paseaba por el que es uno de los escenarios históricos más célebres de la Segunda Guerra Mundial, la playa Omaha. Eran exactamente las 11.03 cuando una barcaza de desembarco embarrancó en la arena, dejó caer estrepitosamente la compuerta y de ella saltaron veintisiete soldados al mando del capitán James F. Sanders, pertenecientes a un batallón del 116º Regimiento de InfanterÃa.