Jaime Peñafiel

era el último descendiente de un antiguo linaje

Muere el último perro aristócrata de España

El Marqués del Pipican del Retiro y Grande de España, más conocido como el can Pipo de Vilardell y Garrote, ha muerto tras una vida dedicada a la caza, la siesta y, sobre todo, a España. El famoso perro nació en Mallorca en 1991 y falleció ayer a última hora de la tarde acompañado de sus dueños. Hijo de algunos de los perros con más alto rango aristocrático de la historia de España es, por carecer de descendencia, el último can aristócrata del país y con él se agota su estirpe. “Ahora sólo quedan perros callejeros y bastardos, es una pérdida para España”, se lamentaba Jaime Peñafiel en el programa “Sálvame”. Sigue leyendo…

SE PIDE LA COLABORACIÓN CIUDADANA

La Casa Real se queda sin suelto

Ramón María Iribarren, portavoz de la Casa Real, tuvo que actuar ayer de urgencia después de que un joven empleado de Telepizza se negara a aceptar el billete de 500 euros con el que pretendían pagarle en el palacio de La Zarzuela alegando que no tenía cambio. Su negativa abrió una pequeña crisis en la Casa Real al evidenciar que no había nadie en ella que tuviera billetes más pequeños. “Fue un contratiempo y una sorpresa, puesto que nunca antes nos habíamos encontrado ante la imposibilidad real de adquirir algo tan simple y prosaico como una pizza de pepperoni”, admite Iribarren.

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LAS INGLES DE DOÑA SOFÃA SIGUEN EN PERFECTO ESTADO

El Rey ya ni se afeita

El Rey Juan Carlos ha decidido delegar algunas de sus ocupaciones cotidianas e incluso prescindir de ciertas rutinas que no son estrictamente necesarias. Entre ellas, se encuentra el hábito de rasurarse la barba cada mañana. Jaime Peñafiel, experto en Casas Reales, ha querido quitar hierro al asunto asegurando que “se trata sólo de la barba porque lo demás sigue en orden; se me ha confirmado que las ingles de la Reina continúan en perfecto estado”.

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HABRà QUE LEVANTAR LOS TECHOS DE ESPAÑA

La infanta Leonor podría medir cinco metros

Una revisión médica rutinaria ha revelado que la infanta doña Leonor podría acabar midiendo cinco metros si sigue su actual ritmo de crecimiento. La Casa Real ha recibido la noticia con satisfacción y ha confirmado que, de cumplirse las predicciones, “sería la infanta más alta del mundo, como si todas las Casas Reales tuvieran un Opel Corsa y nosotros una limusina” ha apuntado un portavoz de la Zarzuela.

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