APENAS PUEDE MIRARLA A LOS OJOS

Lee el diario de su hija y ahora sabe cosas que preferiría no saber

María Carranza ya no puede mirar a los ojos a su hija Tere, de 15 años, sin recordar algunas de las frases que leyó la semana pasada mientras limpiaba la habitación de ésta. Movida por la curiosidad y, sobre todo, por “el interés propio de una madre”, María se atrevió a leer el diario íntimo que escribe su hija. Lo que allí encontró no le ha dejado dormir desde entonces: “Y no porque la protagonista sea mi pequeña, sino porque he aprendido cosas que ni siquiera sabía que existían o podían hacerse”, admite. Sigue leyendo…