
Los españoles han encontrado la manera de adaptar la festividad de Halloween a su propio imaginario social y cultural. Las tiendas de disfraces se han llenado de máscaras y trajes chaqueta que recuerdan a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. La propia Aguirre ha optado por asumir el éxito del disfraz. “El problema ahora es que la gente no sabe si soy yo de verdad o alguien disfrazado. Pero bueno, basta con enseñar la cantidad de efectivo que llevo en la cartera” ha explicado entre risas.