
Incapaces de disfrutar del tiempo de ocio que les queda, cientos de niños repelentes han saturado impacientes numerosas librerÃas del paÃs para adquirir sus libros de texto de cara al curso que viene. “Mi hijo tiene la mente muy inquieta y necesita estÃmulo intelectual. Al final se cansa de tocar el piano todo el mes de agosto. El advenimiento del nuevo curso implica una vuelta a la normalidad y al estudio” declara una madre aparentemente feliz que esconde una vida repleta de complejos, frustraciones personales y un matrimonio en claro declive.