
Un año más, las bajas temperaturas invernales y las lluvias del mes de diciembre mantienen a cientos de pirómanos en vilo e indignados ante la falta de previsión de las autoridades. Incapaces de provocar incendios, muchos de ellos permanecen en sus casas con la mirada perdida u observando los fogones encendidos de la cocina con una lupa. MarÃa Teresa Fernández de la Vega ha prometido que se habilitarán polideportivos para que los pirómanos dispongan de lugares espaciosos donde quemar cosas.