
El Gran Boló.
Con el fin de cultivar el sentimiento religioso en los niños “sin que su espiritualidad crezca desordenadamente”, el padre Robert Emerald ha inaugurado la primera iglesia “pitifláutica” en Londres. Con una iconografÃa más parecida a la de una tienda de juguetes que a la de un templo de oración, el peculiar santuario pretende “extender la Palabra de Boló, el nuevo dios de la infancia que predica las cosquillas y las sonrisas de terciopelo”. Su doctrina se apoyará en “falsos Ãdolos que servirán de entrenamiento para cuando la criatura esté preparada para abrazar la auténtica fe en Cristo”.