
Antonia Gormiti, natural de Cuenca, ha reconocido que estornudó ayer mientras elaboraba un estofado casero y que “parte de la cosa cayó en la olla”. Como habÃa pasado varias horas en la cocina preparando el plato, Gormiti se negó a dar el estofado por perdido y lo sirvió en la mesa familiar “porque pensé que ojos que no ven, corazón que no llora”. Ahora, sin embargo, se arrepiente de su decisión y ha decidido revelar lo ocurrido y asumir las consecuencias. “Hubiera hecho mejor callándose. Es que encima yo repetÔ, se lamenta Andrés, su marido.