“Llevo dos años esperando la cuenta”

Marcial es uno de los “sintecho” más entrañables de la plaza de Santa Ana, en Madrid. Nadie le ha visto jamás pidiendo limosna y, quien se atreve a hablar con él, comprueba que tampoco apesta a vino. Permanece desde siempre sentado en una mesa de la terraza del bar Pajaritos, con su larguísima barba y sus ropas raídas. Su educación es exquisita y a todo el mundo trata con respeto. Lleva más de dos años esperando que los camareros le traigan la cuenta de una comida. Sigue leyendo…