
El congreso general de la UGT fue clausurado ayer con cierta polémica a causa de un incidente supuestamente técnico que hizo que Mariano Rajoy se quedara sin Donuts en la ceremonia tradicional del levantamiento del dedo. Aunque el lÃder de los populares no quiso dar importancia al suceso, miembros de su propio partido que le acompañaron vivieron el acontecimiento como una humillación en toda regla y algunos asistentes llegaron incluso a reÃrse de la situación gritando “¡Ahà va! ¡Sus Donuts!”.