UTILIZÓ PRODUCTOS CADA VEZ MÃS FUERTES

Un dominguero lava su coche hasta desintegrarlo

El empresario alicantino Juan Leiva, que ejerce de dominguero los fines de semana, ha visto su coche reducido a un charco de jabón, lejía y otras sustancias químicas tras haberse dedicado a frotar la carrocería con productos de limpieza cada vez más agresivos. “Siempre lo ve sucio, nunca se da por satisfecho. Ya cuando me ha pedido el bote de salfumán le he dicho que aquello no era bueno para la pintura. Pero es que luego, cuando ha untado los retrovisores con cal viva, con los niños por allí tosiendo y con los ojos rojos, ya me he ido porque me ponía nerviosa”, declara su mujer.

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