
Un perro viejo lleva varias horas molestando a los vecinos del barrio de Sarrià , en Barcelona, porque ladra sin motivo aparente y de forma continuada. “Es insoportable, puede que esté loco”, exclama un ciudadano que vive justo delante del poste en el que el animal se encuentra atado a la espera de que su dueño, que tampoco entiende nada, salga del establecimiento en el que entró a comprar pan. “Hay una cola larguÃsima y no podré llevármelo hasta que salga de aquÃ. Si hay que actuar, que actúen. Yo lo entiendo” exclama el propietario, que asume la necesidad de sacrificar al perro si no calla.