divorcio

Se siente mejor ahora que ha bajado su nivel de autoexigencia

Se mira en el espejo y se dice que no está tan mal

Ayer por la tarde, Francisco Roncel -salamantino de 42 años que hasta la fecha creía que la vida tenía poco que ofrecerle ya- estuvo mirándose en el espejo durante casi hora y media, observando su cuerpo de perfil mientras metía la barriga para adentro y ponía miradas seductoras. Finalmente, llegó a la conclusión de que no sólo no está tan mal como creía sino que aún le queda “mucha guerra por dar”. Luego salió silbando del baño y llegó a danzar desnudo delante del armario mientras escogía qué ropa ponerse. Sigue leyendo…

Rodolfo Langostino cae en una depresión

Pescanova reconoce que lo bueno a veces puede salir mal

“Lo bueno sale bien”, el famoso lema de la empresa de congelados Pescanova, podría ser sustituido por eslóganes de tendencias menos optimistas como “Ãndate con ojo”, “En principio esto está bueno pero vigila no la cagues al cocinarlo” o un más escueto “Vaya mierda”. Los malos resultados empresariales de este año y una serie de circunstancias personales (el divorcio entre otras cosas) han sumido a Manuel Giménez de Sosa, presidente de Pescanova, en un profundo desengaño vital que le está impulsando a replantear la estrategia publicitaria de su compañía. “Quiero decirles a todos los grumetes Pescanova que no todo en la vida son barritas de merluza; a veces te encuentras espinas y pellejo y te puedes atragantar”, ha declarado. Sigue leyendo…

CUANDO DICE "UN MINUTO" TAMBIÉN MIENTE

Un señor dice “ya va, ya va” pero es mentira

Después de casi cuarenta años de matrimonio, Carmen Loza, de 63 años, ha pedido el divorcio a su marido Mario porque éste la engaña habitualmente. Según la mujer, cada día a la hora de la cena ella suele llamarle para que acuda a la mesa y él se queda leyendo sus “estúpidos libros de ciencia” impasible. De vez en cuando, y sin levantar la vista, suelta expresiones como “ya va” o “un segundo” y, sin embargo, no se mueve del sitio ni hace ademán de hacerlo hasta que su esposa se enfada. Sigue leyendo…

MILES DE ESPAÑOLES, DISPUESTOS A LUCHAR POR SU AMOR

La infanta Elena vuelve a estar libre

Finalmente, y tras doce años de matrimonio, la infanta Elena y Jaime de Marichalar están dispuestos a formalizar su ruptura tras declarar hace dos años el “cese temporal de su convivencia”. El divorcio, que parece inminente, dejaría libre a doña Elena María Isabel Dominica de Silos de Borbón y Grecia, de modo que cualquier español de bien podría cortejarla sin miedo. Muchos ciudadanos se acicalan y se ponen sus mejores galas para despertar en doña Elena la llama del amor.

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"ESTABA MUY CANSADA", DICE SU ESPOSA

Se toma el bostezo de su mujer como algo personal

Felisa Marqués es camarera en uno de los bares más concurridos del centro de Barcelona. Como cada día, se levantó ayer a las cinco de la mañana para abrir la persiana del bar a las seis y media. A esa hora puso en marcha la cafetera, limpió la barra y horneó la bollería que empezó a servir media hora más tarde, cuando llegaron los primeros clientes. Al final de la jornada, regresó a casa tras el duro trabajo y su marido -en el paro desde enero- empezó a explicarle cómo le había ido el día. Felisa, cansada y con sueño, bostezó. Ahora él le pide el divorcio. Sigue leyendo…