Fueron doce minutos angustiosos

Sale a comprar tabaco y vuelve

El pasado martes, Antonia G. denunció la desaparición de su marido Felipe, quien dijo “salir a buscar tabaco” pero que, sin embargo, volvió. “Me comentó que salía a por tabaco. ‘No tengo suelto’, dijo mirándome a los ojos. En ese momento entendí que no volveríamos a verle nunca más. Le dije que se despidiera de su hija antes de salir. Entró en la habitación y, como estaba dormida, le dio un beso. Luego me dijo que me quería y se marchó. Me quedé viendo por la ventana cómo se alejaba lentamente y sin mirar atrás”, explica la mujer. Felipe, que estuvo fuera de casa doce minutos, se encontró a su mujer preparándole un funeral, pues las autoridades le habían declarado oficialmente muerto. “Fue como ver un fantasma”, dice ella. “De hecho, a mi hija le costó abrazarle”. Sigue leyendo…