Evitará que crezcan niños optimistas y con ilusiones tontas

Crean una papilla para bebés con sabor a derrota

Cuando los bebés dejan de ser lactantes empiezan a tomar papillas de avena, una indispensable fuente de nutrientes. Esto, unido a los cuidados y atenciones de sus padres, hace que los niños crezcan fuertes y sanos. Robert Blackice, que fue pediatra durante 15 años en Canadá, se dio cuenta de que estas criaturas acababan convertidas en adultos físicamente sanos pero psicológicamente “débiles”, incapaces de digerir la frustración. Para evitarlo, ha invertido toda su fortuna en desarrollar y comercializar una papilla con sabor a derrota que, según él, “evitará que los bebés se pongan a llorar al menor inconveniente, como viene siendo habitual”.

Sigue leyendo…