
Macarena y Julita, vecinas del distrito madrileño de ChamartÃn, coincidieron ayer por la mañana en la entrada de un supermercado y, tras comentar aspectos generales del clima, analizaron en profundidad la situación familiar de una amiga en común. Dicha situación, según ellas, podrÃa haberse evitado si la amiga hubiese tenido otra actitud ante la vida. Tras comprobar que ambas estaban de acuerdo en este punto, Macarena y Julita prosiguieron con el análisis y acabaron aplicando adjetivos duros e incluso injuriosos para referirse a la que, en teorÃa, era su amiga. La situación derivó en un malestar generalizado que tiñó la conversación de un amargo sentimiento de culpa.