
Dolores Grijelmo, profesional de la limpieza, ha visto reducido a un montón de escombros un trabajo que tardó más de ocho horas en llevar a cabo. “Empecé el martes barriendo y fregando las cinco primeras plantas y ayer terminé el resto. Y todo el esfuerzo, para nada. No sé si podré volver a fregar” se lamentaba la afectada con lágrimas en los ojos. Su familia pide que se investigue el incidente “porque mi esposa tenÃa algunas enemigas en el barrio, gente interesada en hundir su carrera” en palabras del marido de la vÃctima.