
La jornada de fiesta democrática de ayer, celebrada en ocasión del debate sobre el estado de la nación, se vio empañada por la noche cuando se supo que toda una familia de Valladolid no había seguido el evento ni siquiera por Internet. El Ministerio del Interior ha asegurado que estudiará el caso, pero que al ser una excepción no merece mayor alarma. Los medios cercanos al PP creen que eso refleja el hartazgo político que se deriva de la “pésima” gestión de Zapatero. Los García Escalpel no han dado demasiadas explicaciones de su actitud.