El juez Garzón ayuda poco en casa
La esposa de Baltasar Garzón, Rosario Molina, ha hecho llegar a los medios un comunicado en el que se queja de que su marido, con el que lleva más de veinte años casada, realiza una encomiable labor como magistrado pero “en casa su actitud es errática y cuando se digna a fregar los platos lo salpica todo a propósito para que no se lo vuelva a pedir”.



Lee los contenidos de otras épocas:
