Una avería en un mando a distancia condena a una familia a ver “El Intermedio”
Andrés Rupiáñez, madrileño de 55 años, asegura que su familia está siendo víctima de “acoso televisivo” puesto que, desde el pasado lunes, una avería en el mando a distancia del televisor le impide sintonizar otra cadena que no sea La Sexta. “Hemos encargado otra tele, pero de momento ese histrión panfletario de izquierdas llamado Gran Wyoming nos indigesta las cenas sin remedio”, se lamenta el afectado. Rupiáñez admite que “hemos descartado la opción de desenchufar el aparato porque la alternativa es iniciar una conversación, cosa que siempre termina en reproches y con mis tres hijos castigados”.El Hospital Gregorio Marañón cierra por defunción
El Hospital Gregorio Marañón, uno de los centros sanitarios más importantes de Madrid, tendrá que cerrar sus puertas después de que el personal sanitario, pese a su amplia experiencia y a los elevados sueldos, haya sido incapaz de evitar la muerte de un paciente de 78 años que estaba siendo atendido en la Unidad de Cuidados Intensivos. “Un compañero me comentó en el ascensor que había muerto alguien y le dije que no podía ser, que tenía que tratarse de un error. Hemos fracasado como colectivo y todo el hospital huele a cadáver”, admite uno de los facultativos.Construyen un edificio de diez plantas con drogas duras
Andoni Guijarro, arquitecto neoplasticista de San Sebastián de los Reyes, terminó esta mañana su edificio construido a base de drogas duras entre las que destacan el ácido lisérgico, la cocaína y varios opioides como la morfina o la heroína. “La Comunidad de Madrid pidió un edificio sostenible y ejemplar. Pues bien, aquí se demuestra que las drogas pueden cobijar vida en vez de aniquilarla” ha declarado el aparejador Yoseti “Macaco” Polainas, colaborador del arquitecto. El edificio, conocido como “Subidón” o “Narcotorre”, demuestra que, convenientemente tratadas, las drogas duras pueden reemplazar con éxito el hormigón armado.Aguirre suspende la fabricación del robot que grita “¡Viva el Rey!”
Esperanza Aguirre comunicó ayer su decisión de interrumpir indefinidamente la fabricación del robot que grita “¡Viva España! ¡Viva el Rey!” por parte de la empresa japonesa Quark Robotics. La medida, que se ha tomado para abaratar costes en tiempos de crisis, ha provocado el desconcierto en la Comunidad de Madrid.Aguirre convence a los madrileños para que no vean la última de Almodóvar

Muchos le dieron la razón.
Los porteros de discoteca, a examen

Dos aspirantes comprueban el poder de la lógica.
La cara oculta de Aguirre
Aguirre ha ido escalando posiciones dentro del Partido Popular. Para ello, ha librado disputas con miembros de su propio gobierno y de su propio partido, haciendo peligrar el liderazgo de Rajoy en algunos momentos. La trama de espionaje desvelada estas últimas semanas no ha hecho sino agudizar y poner de manifiesto unas cruentas guerras por el poder que han constatado que Aguirre domina el partido en Madrid. El Mundo Today ha descubierto que, además, Aguirre está librando una batalla aún más atroz que los ciudadanos desconocían. Blandiendo sus espadas, lucha contra el avance de la Horda y las fuerzas demoníacas en las Tierras devastadas, para evitar su avance a Draenor.
Aguirre era “Charmander”

Aguirre, alias "Charmander".
Nuevos datos se han filtrado acerca de la trama de espionaje en el seno de la Comunidad de Madrid. Después de que se haya hecho público un dossier con detalles sobre la intimidad de Ignacio González, vicepresidente de la Comunidad, este periódico ha podido acceder a los nombres en clave que recibían los distintos sujetos involucrados en las investigaciones. La propia Esperanza Aguirre -quien llegó a negar que hubiera espionaje- era conocida como “Charmander”, que es el nombre de un Pokémon de fuego. A Rajoy se le llamaba Chips (de “Chips Rahoy”) y, en cuanto a los principales investigados, Alfredo Prada -anterior consejero de Justicia- era “DJ Flat”, Ildefonso de Miguel -gerente del Canal de Isabel II- aparece alternativamente como “Pilila Ridruejo” o “Ildefix Barracus” y el mismo Ignacio González recibía el apodo de “El pardillo del Condis”. Este último alias sin duda tiene su origen en una conversación grabada del propio González, que reproducimos a continuación.

