
José Rolando, almeriense de 68 años, fue detenido ayer por entorpecer la labor de las autoridades policiales. Se le acusa, concretamente, de llamar repetidamente al teléfono de emergencias de la Policía Nacional sin tener motivos de peso para hacerlo. Según parece, Rolando se limitaba a llamar para preguntar a los agentes qué tal va todo, cómo llevan el tema de los delincuentes y si necesitan ayuda o lo llevan bien. “Dicen que les entorpezco pero es justo lo contrario. Estoy harto de que la gente pase de las cosas, a mí me preocupa la delincuencia y por eso me intereso por ellos”, se lamenta el acusado.