Un alcalde cierra las calles al tráfico para que no le rayen el coche nuevo
Fernando Rondel, alcalde de Adalid del RÃo (Ciudad Real), le ha regalado a su hijo el nuevo Opel Astra GTC y, temeroso de que otro vehÃculo le ocasione desperfectos en el dÃa de su bautizo en las calles, ha pedido a los ciudadanos “un dÃa de paciencia” para que dejen que el estreno se produzca sin riesgo de complicaciones. Ante las crÃticas, el alcalde se ampara en el hecho de que con un único coche, el suyo, el tráfico en la ciudad mejorarÃa mucho, “excepto en las calles estrechas por donde pase doña Herminia, que con el culo que ha echado este invierno…”.

El empresario alicantino Juan Leiva, que ejerce de dominguero los fines de semana, ha visto su coche reducido a un charco de jabón, lejÃa y otras sustancias quÃmicas tras haberse dedicado a frotar la carrocerÃa con productos de limpieza cada vez más agresivos. “Siempre lo ve sucio, nunca se da por satisfecho. Ya cuando me ha pedido el bote de salfumán le he dicho que aquello no era bueno para la pintura. Pero es que luego, cuando ha untado los retrovisores con cal viva, con los niños por allà tosiendo y con los ojos rojos, ya me he ido porque me ponÃa nerviosa”, declara su mujer.


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