
Ricky Lombardi, representante de artistas y, por lo tanto, cocainómano, recibió el pasado lunes una multa de diez mil euros por haberse pasado de la raya en una discoteca. Lombardi asegura que la sanción no tiene fundamento, aunque se le acusa de haber esnifado el rímel de varias chicas que se encontraban en el local en el momento en el que el cocainómano se estaba drogando. “Ricky es de los que esnifan hasta la carta de ajuste”, declara el gerente de la discoteca. El acusado alega que “de noche es difícil saber dónde acaba una raya y dónde empieza otra”.