Con la crisis, los cobradores del frac se persiguen a sà mismos

Dos cobradores persiguiéndose.
Tradicionalmente, en épocas de crisis florecen ciertos sectores del mercado que ven oportunidad de negocio donde los demás sólo perciben vacÃo y desesperación. Las agencias de cobro a morosos son un claro ejemplo de ello: durante los periodos de recesión es fácil encontrar por la calle a un señor siendo perseguido por un cobrador del frac que, con su célebre chaqué y su sombrero de copa, averguenza al deudor para que pague. El negocio llegó a la cumbre con la crisis de 1993, pero la gravedad de la situación económica actual está generando dinámicas imprevistas: algunos cobradores del frac han contratado los servicios de su propia empresa para perseguir a otros cobradores que les debÃan dinero. La situación ha derivado en una compleja espiral aderezada con denuncias por acoso laboral y está poniendo en jaque este modelo de negocio.



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