
Dos aviones de la compañÃa Iberia se encuentran detenidos a una altura de 26.000 pies y, haciendo caso omiso de los avisos que reciben de sus respectivas torres de control, los pilotos se están poniendo al corriente uno a otro de sus vidas y se limitan a decir “ya va, ya va” cuando la tripulación o los propios pasajeros les piden que reinicien la marcha. “Dice que hace mucho que no hablan y que vamos bien de tiempo” se queja la sobrecargo de uno de los dos vuelos, mostrándose preocupada porque “sacan el codo por la ventanilla poniendo en riesgo la estabilidad de la aeronave”.