
Una avería en la central nuclear de Blayais, en Francia, provocó esta noche un gran incendio que ha obligado a madrugar a cientos de bomberos, muchos de los cuales se habían acostado tarde y, por lo tanto, no han podido dormir más de dos horas seguidas. “La OMS establece un mínimo de ocho horas y quince minutos de sueño diario. No sabemos qué efectos tendrá ese brutal madrugón en los bomberos pero probablemente sufran fatiga, falta de concentración y desánimo” reconocía el alcalde de la localidad, Gaspard Pléboum.