
Jordi Hereu sigue buscando soluciones imaginativas al problema de la prostitución callejera. El ayuntamiento ha decidido habilitar “carrils vici” (“carriles vicio” en catalán) donde las prostitutas se concentrarán sin entorpecer al resto de los ciudadanos. “Crearemos filas de putas con suficiente espacio para que nadie se vea obligado a empujar. El que no quiera lÃos, simplemente tendrá que evitar esos carriles. Y el que busque juerga la encontrará toda ordenada como en un supermercado del amor” ha explicado el alcalde.